Feliz Día del Padre

El fin de semana tuve una experiencia que creo que es inevitable compartir para ésta columna dedicada al día del padre. Estaba yo en la playa con mi pareja y veía a una niña de aproximadamente 4 añitos bailar y cantar abajo de una palmera. Estuvo así durante aproximadamente 3 canciones, y volteaba la cara y hacía gestos (saludando y mandando besos), daba pequeños brinquemos y por momentos intentaba girar sobre un solo pie aunque no lo lograba del todo, hacia la mesa justo detrás de nosotros, de forma que pareciera por momentos que la pequeñita nos daba un hermoso show a nosotros interpretando su baile.

Una vez que se cansó, se acercó a la mesa de su familia y escuché que se dirigía a su padre -“¿Papá te gustó mi baile?”- El padre tardó un tiempo en responder (yo giré para ver porqué no contestaba ya que a mi me daban ganas de decirle, si fue hermoso!) debido a que estaba respondiendo algo en su teléfono celular. Después contestó “si mi niña me encantó”, a lo que ella siguió con un “¿Papi, cual fue tu parte favorita de mi baile?”. El padre se quedo callado y titubeó, luego respondió muy seguro y transmitiendo ternura, “la parte del final cuando hiciste tan-tan”. Pero la niña se quedó muy pensativa un largo rato y luego continuó tratando de hacer giros, sobre un pie y luego el otro, pero ya no volvió a mandar besos ni a buscar mirada en esa mesa. El papá volvió al celular con normalidad, creo que realmente nadie se dio cuenta de que había pasado con las motivaciones de la niña en bailar.

dancing

No sabemos cuánto podemos estar perdiendo de vista si no estamos constantemente tratando de ver a nuestros hijos pero verlos desde esta forma que propongo, significa conocerlos, escucharlos, atenderlos, sentirlos. Si uno observar desde el que cuida pero no se involucra realmente, termina por ser un rol que no recibe todos los frutos de tener un hijo o hija.

Escogí este tema para el día del padre ya que es el padre un ser socialmente comprendido como una figura de proveedor que le ha ido arrebatando su derecho de involucrarse y ver a los hijos desde estas perspectivas, pero tiene todo el derecho de pertenecer a un rol tierno, comunicativo, sensible, cuidadoso y atento: como seres humanos todos estamos hechos con los mismos ingredientes… Amar a los hijos es también amarme a mí mismo, no engañarme, no sabotearme, no aislarme en incomunicación, no excluirme…
¡Amate mucho e involúcrate papá y que tengas un muy feliz día del padre!

papa7

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Psicóloga, socióloga y especialista en el desarrollo de la creatividad a través del arte. A través de los años voy reafirmando que nada se aprende mejor que estando felices, plenos y en paz. El trabajo que hago está particularmente enfocado en el momento de aprendizaje con l@s niñ@s, procurando dinámicas integrales en cuerpo y mente y utilizando las artes como instrumento de creación.

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