¿Qué es la felicidad en los niños?

¿Los niños son naturalmente felices? La felicidad es en si misma finita si se entiende como un estado eufórico de gozo y plenitud al máximo. Hemos de entenderla como una forma de sobrellevar la cotidianidad, de paz, de equilibrio y crecimiento, para entonces poderla hacer más tangible y quizás atrevernos a decir que perdura. Sin embargo, la realidad que nos acontece a todos los seres humanos y en especial en México es una realidad coartada por muchos factores, desde la corrupción, la contaminación, la violencia y el maltrato así como la desinformación, la ignorancia y la apatía.

Para hacer a un niño feliz quizás no sea necesario mucho pero es una tarea que tiene que ver con la cotidianidad y con los hábitos. Un niño feliz tendría comida sana, acceso y acompañamiento en la educación, al entretenimiento y al juego, al deporte o ejercicio físico, a sentirse parte de una familia, recibir cariño, amor, escucha y comunicación. Sin embargo los niños de México no todos tienen esto y muchos muchísimos no son tan felices como los vemos en fotografías de pueblos comunitarios y demás, entonces  ¿Qué es la felicidad para esos niños?

La tristeza o conflicto más fuerte en el niño, viene de dinámicas, situaciones y emociones familiares. Cuando en casa vemos a un padre que llega de trabajar con una cara larga de amargado y apenas saluda, no convive y no se relaciona, o cuando una madre está constantemente enfadada, llorando o gritando, o simplemente plana emocional, resignada, padres y madres de familia frustrados y compitiendo el uno con el otro o quizás compitiendo con los vecinos pero no consigo mismos.

Los padres y madres son las figuras que más influyen anímicamente en lo que es la felicidad en un niño, de forma que así como nos es posible ver niños que tienen todas sus necesidades básicas resueltas pero su familia no es feliz, el difícilmente lo será (quizás cuando crezca sea más fácil irse de la familia pero quizás haya adquirido para entonces una desesperanza aprendida).

felices3

Así también vemos casos de niños que carecen de comida o ropa, pero en donde en sus casas se trata de cuidar la relación el respeto y el amor, y pueden estos niños mostrarse felices. Cuando como ejemplo de la familia nos esmeramos en ser siempre mejores personas pero bajo la triste sombra del ego, lo que nos sucede es un bombardeo de miedos e inseguridades: ¿seré mejor que el otro, porque gano menos? ¿tengo mejores gustos? etc.

El niño feliz es comunitario, incluye, comparte, pues la magia viene de la maravilla que el encuentra con relacionarse (no olvidemos la naturaleza social del ser humano). Y Si nuestra familia se siente bien, pertenece, se respeta, se comunica, se apoya, entonces el niño estará fortalecido por su familia.

felices2

Tagged with:    

About the author /


Psicóloga, socióloga y especialista en el desarrollo de la creatividad a través del arte. A través de los años voy reafirmando que nada se aprende mejor que estando felices, plenos y en paz. El trabajo que hago está particularmente enfocado en el momento de aprendizaje con l@s niñ@s, procurando dinámicas integrales en cuerpo y mente y utilizando las artes como instrumento de creación.

Videos